La imagen de una mascota en el interior de un vehículo es cada vez más común, pero ¿sabemos cual es la mejor manera de transportarlos?

¿Qué dice la ley?

El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que a garantice su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía. A estos efectos, deberá prestar especial atención a la colocación adecuada de los objetos o animales que transporte para que no haya interferencias entre el conductor y cualquiera de ellos.

• Transportar a un animal suelto que pueda interferir en la conducción, puede ser sancionado con na multa de hasta 100 euros.
• Cuando se lleven sueltos varios animales o un animal sentado en el regazo del conductor, los hechos podrán considerarse como conducción negligente (infracción grave) castigada con multa de hasta 200 euros.
(Reglamento General de circulación, artículos 18.1 y 3.1)

Conviene saber, que cuando una mascota es la causante de un accidente, el responsable de los daños causados o de los perjuicios ocasionados a terceros (según el código penal) es el propietario del mismo, incluso si no es él quien le acompañaba o el animal se hubiera escapado.

Recomendaciones de seguridad vial

¿Conoces todos los sistemas de retención en el vehículo para transportar seguro a tu mascota?

Los datos revelan que, año tras año, se producen miles de accidentes de tráfico con víctimas o daños materiales relacionados con animales domésticos, que a su vez provocan, desgraciadamente, la pérdida de vidas humanas. Por ello, resulta vital controlar a nuestra mascota cuando paseemos con ella, en las paradas de descanso en nuestros viajes y cuando viaja con nosotros en el interior del vehículo como un pasajero más.

Los casos en los que se relacionan directamente mascotas y seguridad vial se concentran en tres situaciones:

• el animal es atropellado tras un abandono o pérdida (sin control)
• el animal circula como peatón con su dueño (con control)
• es ocupante de un vehículo, por lo que recibe y, en su caso, provoca lesiones a otros ocupantes en el accidente

TRANSPORTE DE MASCOTAS EN EL VEHÍCULO

Un animal suelto en el vehículo puede aumentar del riesgo de sufrir un accidente y la gravedad de sus consecuencias porque, puede:

• aumentar la distracción del conductor.
• interferir en la conducción al subirse encima del conductor o al afectar a los sistemas mecánicos (pedales, cambio de marchas, etc.).
• suponer un riesgo para el resto de usuarios de la vía, por ejemplo si se cae por llevar al perro suelto con las ventanillas bajadas.
• provocar daños al resto de ocupantes en caso de frenazo o impacto.

SISTEMAS DE RETENCIÓN EN EL VEHÍCULO

A la hora de elegir un sistema de sujeción seguro, hay que optar por los que han demostrado su eficacia mediante ensayos de choque o que están homologados mediante normas europeas, por ejemplo, ECE R17 o DIN 75410-2.

Según la talla o el peso del animal, se pueden establecer diferentes sistemas de retención para mascotas:

Arneses

Recomendados para perros, sujetan a las mascotas mediante el cinturón de seguridad o los dispositivos Isofix. A este respecto, hay que tener en cuenta la longitud del cinturón de seguridad del asiento. No se recomiendan los correajes que se enganchan al collar del perro, ya que no retienen al animal y supone un riesgo para los pasajeros.

Rejilla divisoria

Para vehículos con portón trasero o familiares, que permite habilitar el maletero, (recomendada para animales de gran tamaño). Hay que tener en cuenta la estabilidad tanto de los respaldos de los asientos como del montaje de la rejilla, de modo que se optará por aquellas que van montadas desde el techo del vehículo al suelo del maletero y que cumplen las normas DIN 75410-2.

Transportín

Es uno de los métodos más seguros. En caso de disponerlo en el maletero (para perros de gran tamaño) se colocará lo más cerca posible del respaldo y en posición transversal respecto a la dirección de la marcha.
Para perros de pequeño tamaño y gatos, los transportines se deben colocar dentro del habitáculo, concretamente sobre el suelo detrás de los asientos delanteros. Nunca se debe colocar un transportín sobre el asiento sujeto por un cinturón de seguridad, ya que las pruebas realizadas ponen de manifiesto que la caja se rompe y la mascota sale despedida a través de la pared del transportín.

EFICACIA DE LOS ELEMENTOS DE SUJECIÓN DE MASCOTAS

Para demostrar si nuestras mascotas viajan protegidas se ha realizado una serie de crash-tests en los que se simulaba una colisión frontal a 50km/h utilizando un maniquí de perro de 22 kilos de peso.

1. Animal suelto

El peor escenario posible es el del perro tumbado en la bandeja trasera, detrás del conductor. El animal saldrá lanzado contra el reposacabezas del conductor o acompañante si hay un accidente. Los dos sufren lesiones muy graves, incluso mortales.

2. Arnés de un solo enganche

El arnés se engancha al cinturón de seguridad del vehículo. En la colisión, la hebilla del arnés se rompe. El perro choca con el respaldo del asiento provocando graves lesiones en la columna del conductor o acompañante; el animal sufre lesiones graves o mortales.

3. Arnés con dos enganches

El arnés evita el desplazamiento hacia adelante. No se transmite ninguna carga al conductor. Para evitar que la mascota choque contra los asientos, con consecuencias que serían muy graves, deberán tener un sistema de unión corto.

4. Transportín sujeto con el cinturón de seguridad

El transportín destroza los puntos de sujeción del cinturón. Además, se rompe su parte superior. El animal sufre lesiones muy graves y los ocupantes del vehículo soportan cargas importantes.

5. Transportín colocado en el suelo del vehículo

Los transportines pequeños encajan bien en el suelo. Como tienen poco espacio la energía del impacto es absorbida pronto y apenas se deforma el habitáculo del animal que solo sufre lesiones leves.

6. Transportín en el maletero

Cuando el animal es más grande y el transportín también, se puede colocar en el maletero en posición transversal a la dirección de marcha. No se puede excluir la posibilidad de que los ocupantes de las plazas traseras sufran lesiones.

7. Rejilla divisoria

Una rejilla colocada entre los pilares de la estructura del coche, separando la cabina del maletero, permite a la mascota moverse libremente sin molestar al conductor, pero en caso de colisión y según la posición del animal en ese momento, puede sufrir lesiones muy graves. Lo mejor es combinar el transportín con la rejilla divisoria.

VER VIDEO

Dos de cada diez usuarios no utiliza ningún sistema de sujeción a pesar de que el 91% lo considera peligroso tanto para el animal como para el resto de los pasajeros

Según Antonio Lucas, coordinador de proyectos nacionales del RACE, en caso de accidente, las consecuencias pueden ser muy serias ya que nuestra mascota se convertiría en una amenaza, tanto para los ocupantes del vehículo como para ella misma por las lesiones que se pudieran ocasionar.

Para comprobar las consecuencias se realizó una serie de crash-test donde se demostró que en caso de choque frontal a 50km/h se multiplica por 35 su peso. Lucas explica que “un perro de 20 kilos de peso tendrá una carga de impacto que supera la media tonelada”

Según un estudio realizado, conjuntamente por el RACE y la Asociación Nacional de Amigos de los Animales basado en una encuesta a más de 3.000 conductores dueños de mascotas, se desprenden estas cifras:

En 6 de cada 10 hogares españoles convive al menos una mascota, preferentemente perros (5,5 millones) y gatos (4 millones), estos animales entre otras cosas comparten coches con sus dueños y también le acompañan a pie por las calles de la ciudad, lo que supone que los animales también tienen una relación con la seguridad vial.

El 82% de las mascotas viaja en turismo, los más viajeros son perros y gatos.

Un animal multiplica por 35 su peso a una velocidad de 50 km/h en caso de accidente.

En el 60% de los vehículos solo viaja un animal, en el 29% dos animales y el 11% restante tres o más.

Uno de cada cinco usuarios lleva a su mascota sin ningún sistema de protección. El 91% considera que es peligroso, tanto para el animal como para los pasajeros, llevar la mascota sin protección.

De los conductores dueños de animales de compañía, un 70% reconoce no conocer la normativa vigente que recula el transporte de mascotas.

Fuente el RACE y DGT

Si te ha gustado comparte