La primera pregunta que debemos hacernos antes de comprar un coche de segunda mano es tan obvia que, precisamente por eso, puede pasar desapercibida: ¿para qué necesito este vehículo? ¿Cuál va a ser su función? ¿Gasta demasiado para el uso que voy a darle? ¿Es el vehículo familiar que estoy buscando o no tiene el espacio suficiente?

Si tenemos claras nuestras expectativas, el perfil del vehículo que necesitamos se hará cada vez más evidente ante nuestros ojos. Debemos centrarnos en aquellos elementos clave del funcionamiento. Esto es, en qué estado se encuentra el “organismo” del vehículo. ¿Tiene demasiados kilómetros y nos va a ofrecer poca rentabilidad a largo plazo? ¿La suspensión está hecha polvo? ¿Es un coche seguro?

¿Qué revisar en un coche de segunda mano?

Es fundamental estar muy atentos para que no nos den “gato por liebre”. Evidentemente, la mayoría de la población no tiene conocimientos especializados (y muchas veces ni nociones básicas o intermedias) de mecánica.

Por ello, a pesar de que estos consejos que os mostramos a continuación pueden seros de gran utilidad, no hemos de perder de vista cuál es la mejor garantía del estado de un vehículo: que tenga la ITV y todos los mantenimientos al día. Si estos son en la casa aún mejor. Aun así los coches son máquinas y por tanto no son infalibles y a veces se averían.

¿Qué aspectos hay que comprobar antes de adquirir un vehículo de segunda mano?

¿Cómo podemos evitar los fraudes y garantizar nuestra seguridad?

Un concesionario, por norma general, podrá darnos más garantías que un particular. Aunque el precio del coche pueda ser más elevado en el primer caso que en el segundo, hemos de tener en cuenta que es mucho más probable que un concesionario nos facilite toda la documentación necesaria para saber en qué estado se encuentra el vehículo. Con un particular, siempre será más difícil reclamar cualquier problema.

Las estafas están a la orden del día respecto a la manipulación o trucaje del cuentakilómetros, por ejemplo. De hecho, el año pasado se exponía la preocupación ante este tipo de actividades delictivasen la Comisión Europea. Los informes alertaban de que se estima que entre el 30 y el 50%de los vehículos de ventas transfronterizas tienen el cuentakilómetros manipulado.

Nuestra seguridad y la de todos aquellos con los que vamos a compartir la vía pública es lo más importante. Por encima de supuestas gangas, posibles ahorros o tapicerías sugerentes. Por lo tanto, hemos de exigir todas las garantías demostrables mediante la documentación que así lo acredite al vendedor. Y su deber es facilitárnosla.

Lo más recomendable, por lo tanto, es acudir siempre a puntos de ventas autorizados y de confianza. Tenemos que solicitar siempre el historial del vehículo, para chequear cuáles han sido sus inspecciones periódicas y no periódicas oficiales. En resumidas cuentas, es imprescindible que conozcamos cuál ha sido la vida útil de ese coche hasta el momento presente.

Según los últimos estudios llevados a cabo por la patronal y los grupos de investigación vinculados con Tráfico, se concluye que la mayor parte de las estafas se llevan a cabo en coches que aún no han pasado la primera ITV. Por ello, como adelantábamos anteriormente, la regla de oro para evitarnos sorpresas es que el vehículo tenga la ITV al día para que quede constancia del histórico de kilómetros.

A simple vista, ¿en qué podemos fijarnos y qué hemos de revisar?

¿Qué tipo de elementos o sensaciones hacen saltar las alarmas en un vehículo de segunda mano? No solamente el cuentakilómetros puede no reflejar la auténtica realidad del vehículo. Hay otra serie de signos que nos comunican que algo no va bien.

¿Cuántos dueños han tenido el coche hasta el momento en el que vamos a comprarlo nosotros? ¿Ha tenido reparaciones y éstas se han realizado en lugares de calidad y confianza? ¿El vehículo ha tenido accidentes de mayor o menor importancia?

  • Lo fundamental es asegurarnos de que el motor está en buenas condiciones. Si en las juntas observamos algún tipo de fuga o goteo de líquido; o bien que se le ha podido añadir silicona o cualquier otro producto, lo mejor es descartar ese vehículo inmediatamente. Porque son indicadores de que ha podido haber algún tipo de manipulación al haberse estropeado el motor en algún momento.

¿Qué revisar en un coche de segunda mano?

  • El tapón que hay en la parte superior del motor también nos dará indicios de su estado. Si en lugar de observar aceite en su consistencia más o menos líquida vemos una sustancia más solida o pastosa esto indica que el motor está en un pésimo estado. Ese tipo de mezclas de consistencia cremosa se forman al mezclarse constantemente el agua con el aceite, lo cual no augura nada bueno respecto a ese motor.
  • Las correas deben mantener todavía cierta elasticidad y no presentar pequeñas roturas o grietas. Lo más importante aquí es comprobar el estado de la correa de distribución. Lo ideal para garantizar que no existen faltas graves en el mantenimiento sería pedirle al dueño del vehículo que nos muestre las facturas de cuándo se ha realizado el cambio. Por norma general, esta correa se cambia cada 100.000 km.
  • Comprobar el nivel de aceite (cuando el motor esté frío y el coche se encuentre en una superficie plana). Una vez hayamos sacado, limpiado bien con un trapo y vuelto a meter la varilla, la mancha de aceite tiene que estar situada en medio de las dos muescas. Estas dos marcas en la varilla indican el máximo y el mínimo.
  • Los tubos que rodean el motor y las tripas del coche, para que nos entendamos, no deben estar duros. Y hemos de tener la sensación de que por ellos pasa líquido fácilmente.
  • Tenemos que comprobar también el estado del depósito de anticongelante. Hemos de chequear que su interior está lo más limpio posible y sin daños. Ni qué decir tiene que el propio líquido que contiene este depósito tiene que ser de color tirando a verde, amarillento o rosado. Otro color extraño debe hacer saltar nuestras alarmas.
  • Una vez que estas primeras comprobaciones han sido realizadas, el siguiente paso que debemos dar es arrancar el vehículo. Y probarlo siempre.Las primeras sensaciones son muy intuitivas: ¿el coche suena bien? ¿Percibimos algún ruido extraño o tenemos la sensación de que se queda un poco atascado?
  • ¿Cómo son las sensaciones que nos transmite la frenada? El estado de los discos y las pastillas a veces no son algo muy evidente para los no especialistas o profesionales.Unos frenos en mal estado no solamente son caros de reparar, sino que implican un grave peligro para nuestra seguridad.
  • ¿De qué color es el humo del tubo de escape? Cuidado si es demasiado blanco y excesivamente negro (especialmente si es una constante, no algo puntual). Y tenemos que tener muchísimo cuidado si vemos que el humo que sale es de color azulado. Eso significa que el motor está en pésimas condiciones.
  • Rajas o grietas en los neumáticos o irregularidad en su desgaste son mala señal. Esto último indica, por ejemplo, que no están alineados correctamente. La fecha de fabricación (el año aparece reflejado en los dos últimos dígitos) también nos dice cosas evidentes sobre el estado de estos neumáticos. ¿Coincide con la antigüedad que nos asegura el vendedor?
  • Comprobar la suspensión también es importante. Si, por ejemplo, al apoyarnos sobre el capó justo encima de una de las ruedas, apretar un poco y levantarnos observamos que el coche rebota excesivamente (en los peores casos puede parecer casi un flan), esto es una señal inequívoca de que la suspensión está en un estado deplorable.
  • Todos los sistemas automáticos del vehículo deben funcionar: aire acondicionado, elevalunas eléctricos, retrovisores, etc.
  • ¿En qué estado observamos el chasis? ¿Tiene grietas, rajas o abolladuras de consideración? ¿Está demasiado oxidado? ¿Hay goteos?
  • ¿Qué aspecto presenta el cuadro de instrumentos al observarlo detalladamente? ¿Hay números levantados o de aspecto sospechoso? ¿Las agujas están en su posición adecuada? Como comentábamos anteriormente, esto puede ser indicio de que el cuadro haya sido extraído y manipulado.
  • Otro truco interesante que nos debe hacer desconfiar, en relación con los kilómetros reales del vehículo, es si el volante, el pomo del cambio de marchas o el propio cinturón de seguridad están sumamente desgastados. Un coche con poco kilometraje nunca puede presentar ese aspecto tan “manoseado”.

¿Qué revisar en un coche de segunda mano?

  • E insistimos. No debemos olvidarnos nunca de pedir toda la documentación necesaria, además de la correspondiente ITV. ¿Está toda la documentación al día? ¿Su dueño anterior ha pagado debidamente el impuesto de circulación? ¿Está al corriente de las posibles multas? La Dirección General de Tráfico también puede facilitarnosesta última información.

Cómo evitar fraudes al comprar un coche de segunda mano

Para evitar fraudes con los Kilómetros, el nuevo manual de itv que entró en vigor el año pasado considera que si no se  pueden ver los kilómetros total o parcialmente en el cuadro es un defecto grave de esta manera se obliga a que quede constancia en la base de tráfico de los Km que tenían los vehículos en cada inspección y así poder controlar los fraudes en el kilometraje. De cara a ITV por el momento no se considera defecto que el cuadro tenga menos Km que en la inspección anterior.

En cuanto a los neumáticos aparte de las grietas y el estado en vehículos seminuevos con pocos km o con menos km de los que suele durar un neumático podemos fijarnos en la fecha de fabricación de las ruedas. Si son las de serie tendrán fecha de fabricación anterior a la de matriculación del vehículo. Por lo general y dependiendo de cada vehículo los neumáticos delanteros suelen durar entren 15000 y 30000 km por lo que si el vehículo tiene menos de esos Km y se han cambiado no vendría de más que nos indicaran el motivo. Por otro lado en vehículos de tracción delantera los neumáticos traseros suelen durar el doble de km que los delanteros por lo que no deberían de cambiarse antes de 30000-60000 km por lo que si el vehículo tiene menos de esos km y se han cambiado tampoco vendría de más que nos indicaran el motivo.

También podemos encontrarnos coches modificados que no se corresponden con el vehículo original y nos indican que pasa itv sin problemas. Casi todas las modificaciones realizadas en los vehículos  necesitan legalizarse en la ITV y anotarse en la ficha técnica. Es bastante común encontrar a la venta vehículos que nos dicen que se les han mejorado determinadas cosas y pasan itv sin problema pero no está reflejado en la documentación.

Algunas de estas modificaciones que se deben anotar en ITV en la ficha técnica son cambios de paragolpes, cambios de suspensión, instalación de defensas, snorkel, estribos, dvds, pinzas de frenos, cabestrantes, camperizaciones, cambios de cajas, etc.

Por lo que si nos venden un vehículo con muchos extras no originales debemos comprobar que viene anotado en la ficha técnica.

¿Cuáles han sido vuestras experiencias con vehículos de segunda mano? ¿Erais conscientes de todos los detalles de los que debemos cerciorarnos antes de tomar la decisión de cualquier compra de un coche usado? ¿Sabíais que la ITV puede ahorrarnos muchos quebraderos de cabeza y garantizar nuestra seguridad?

En GRUPO IDV – ITV Services, gracias a un grupo de especialistas con gran experiencia en el sector, podemos garantizar que tu vehículo se encuentra en el mejor estado. No te la juegues: tu seguridad al volante debe estar siempre por encima de todo lo demás.

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