Hay muchísimas formas de celebrar San Valentín. ¡Tantas como de amar y ser amado! Pero existen pasiones absolutamente inexplicables para alguien que no las haya, ni siquiera, intuido en su vida. ¿Es posible amar nuestro vehículo con fervor? La respuesta es afirmativa: muchos conductores consideran que su coche es un miembro más de la familia.

Seguramente más de uno de vosotros os sentiréis totalmente identificados con esta sensación. Y es que un vehículo es sinónimo de muchas cosas más. Tiene que ver con nuestra independencia a la hora de aventurarnos por un viaje en carretera, con el placer y el relax que conducir supone para muchos de nosotros (siempre que no pillemos un atasco descomunal, claro, ahí el placer al volante empieza a avinagrarse…), con nuestras aficiones y nuestros gustos estéticos.. Un coche puede decir mucho más acerca de nosotros que unos zapatos, un bolso o un determinado modelo de teléfono móvil.

Hay personas que cuidan y miman su vehículo con muchísimo entusiasmo. ¿Quién no conoce a alguien que prácticamente nos hace limpiarnos los zapatos antes de subir a su coche? Pasamos mucho tiempo de nuestra vida dentro de nuestro coche: por ello es importante sentirnos cómodos, felices, satisfechos y, sobre todo, seguros.

¿Quieres conocer cuál es el nivel de enamoramiento que tienes por tu coche? ¿Cada vez que limpias el coche te dan ganas de abrazarlo y besarlo? ¿Si pudieras te casarías con él? Descubre el nivel de romanticismo que has desarrollado por tu coche respondiendo a estas preguntas. ¿Con cual de las siguientes frases te sientes más identificado? ¡Comparte el test con tus amigos y comparad vuestro nivel de “cochefilia”!

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